martes, 11 de noviembre de 2008

Menú del día: alma

Mas alma que cuerpo. Eso decía recíen. Quizas porque dormí profundo, con un libro hermoso en las manos. Quizas porque ayer me enamoré varias veces en el día, y porque la noche volvio a terminar con Mandarina, y el cocktail de Mandarinas.
Aunque ahora es dificil llegar un poco mas tarde, después de dar 3 hs de clase. Aunque ellas me iluminen, y me den un orgullo enorme cuando las veo tan contentas porque todas las coreografias estan terminadas. Porque ya me ls imagino en el escenario,y se llenan de vidrio los ojos. Porque las quiero por ser una pequeña extensión de mis piés, porque verlas bailar es verme bailar un poco a mi. Que algunas tengan los mismos modos, o la misma sonrisa. Porque pienso que aun hoy, a mi me significan enormemente mis primeras clases de danza, mis primeros salones, mis primeras enseñanzas. Que son las que me han formado como artista, como soñadora, como seño.
Y Mandarina, claro, porque ella también es bailarina. Porque esta pensando un nuevo vestuario donde acomodarse, con los mismos colores pero con tules por todos lados, lentejuelas y zapatillas de media punta. Porque Mandarina no puede evitar bailar: cuando corre, cuando esta en stop, cuando actua, cuando se mueve, cuando canta.
Y ayer sin embargo a Mandarina le costo meterese en mi. Quizas por el vestuario a medias, o la nariz, o la falta de sesion de masajes. Pero después de un rato, de ser francesa, alemana y japonesa, se quedo para el final, y fué al casting sola.
Estaba nerviosa, de verdad estaba nerviosa (ella y yo) y tuvimos que hacer playback, y cantar como si fueramos comediantes musciales, profesionales. Y eso a mandarina tambien le sale muy bien. Verlos reir, mientras ella se roba las cosas que a mi a veces me cuesta tanto sacar afuera. Que ella cante y baile con la seguridad que yo a veces no tengo, porque me da miedo, porque el resto es mejor, o porque siempre senti que mis pies estaban un poco chuecos. Pero estaban chuecos hasta que llego ella y se instalo en mi vida. Porque mandarina es quien hace todo posible. Es la que me deja ser quien siempre quise ser. Y claro, creo que desde que mi profe me dijo: mandarina es claramente una bailarina, deberias probar vestirla asi, se me abrio un poco la cabeza, y el corazon. Mandarina, a la que quiero tanto. Mandarina, la que regala sonrisas, la que se rie a carcajadas, la que se enamora mas que yo, la que no tiene verguenza, la que odia esperar, la que llora cuando esta sensible, la que se enoja, la que habla rapido.
Mandarina, que los quiere tanto a los demas payasitos, los lunes, verlos ser.
Quizas, nunca me imagine que ser clown iba a generarme todo esto. Que me iba a hacer tan feliz, que me iba a llenar tanto. que me iba a reconstruir tanto.
Enocntrarse, lo habré dicho tantas veces. Pero mandarina me dejo encontrarme.
Y toda esta intensidad se me anuda hoy, que es martes, que por fin estoy en casa, que deberia hacer un trabajo y no tengo ganas, que ayer me quede leyendo de arteterapia y titeres y todo tuvo sentido. Hoy, asimilando aun todo lo aprendido en el payacongreso. Hoy, a pocos dias de la payamarcha, y a solo una pasantia para ser Payamedica.
Estoy en un momento donde me siento un camino hecho por lanas de todos colores. Una gran red, donde estoy pudiendo unir todo, el arte, el clown, la payamedicina, la terapia ocupacional, los titeres, todo. Y ahora, tengo ganas de trabajar con titeres tambien, tengo los materiales para hacer payacosas para el Buenetin, para la actividad que el lunes hago en la escuela, (sola y que nervios). Seguir con los globos, mirarme al espejo, y reconocerme en todas esas cosas.
Una catarsis, muchos nudos, una red. Hoy, que soy mas alma que cuerpo. Hoy que el menu del dia, es todo eso de mi, que me hace cosquillas en los piés

1 comentario:

Lou dijo...

Cuanta fuerza en tu arte.
Yo tengo mi arte tambien, la música, y suele hacerme sentir como Mandarina te hace sentir a vos.
Anda medio escondidita ultimamente, parece que no tengo tiempo de abrazarla, pero... volvera!

Abrazo :)